Del griego "taxi" (arreglo o colocación) y el griego "dermis" (piel), se define como el arte de disecar animales para conservarlos con apariencia de vivos y facilitar así su exposición estudio y conservación.
Para leer los métodos de la taxidermia y ver imagenes...
El PORQUE del fondo... te interesa?
A partir del 2016, este blog pasó a formar parte de mi herramienta para mis escritos, lecturas e ideas.
Lo que el sitio te intenta decir, entre líneas y líneas, es que todas estas muertes están producidas solamente por los negocios, por el dinero, por la riqueza propia, por el egoísmo. Las personas somos egoistas, entre nosotras y para nosotras; y este egoismo esta perjudicando a todo un planeta.
Es hora de que comencemos a entender, que con esa actitud, con mas campañas, leyes y propuestas, mucho no se va a cambiar. Tenemos que empezar a ver con una cabeza positiva, y para eso tenemos que dejar de ensuciar nuestras manos con sangre de otros.
Espero que ahora si, puedan entender el fondo: atrás de todo, esta el dinero.
Es hora de que comencemos a entender, que con esa actitud, con mas campañas, leyes y propuestas, mucho no se va a cambiar. Tenemos que empezar a ver con una cabeza positiva, y para eso tenemos que dejar de ensuciar nuestras manos con sangre de otros.
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jueves, 19 de abril de 2012
martes, 31 de enero de 2012
Activistas protestan contra el uso de pieles de animales frente al Museo del Traje
Madrid, España.- Activistas de AnimaNaturalis han realizado este lunes 30 de enero frente al museo del traje de Madrid un acto de protesta contra el uso de pieles de animales para vestirse. Con motivo de la presentación de la colección del diseñador peletero Santiago del Palacio.
Una activista, con abrigo de piel y ensangrentada, rodeada de otros activistas, que portaban carteles, se ha puesto en la piel de uno de estos animales ante la mirada de las personas que acudían al desfile de moda del diseñador peletero
¿Cuantas vidas para un abrigo?,,la crueldad no es elegante, los animales necesitan su piel, tu no,son algunas de las frases que se gritaron al paso de los visitantes al desfile.Los activistas portaron carteles en los que se leían frases que hagan comprender lo cruel e injustificado de vestirse con pieles de animales. “Queremos que los consumidores sean conscientes del atroz sufrimiento que se oculta detrás del inhumano negocio del comercio de pieles de animales. En la actualidad, con tantas alternativas a la hora de vestirse, desde el algodón al lino, pasando por el forro polar o la microfibra, no tiene sentido arrebatar la piel a un animal para confeccionar prendas de ropa que se pueden fabricar de muchos otros modos”, aseguró Rebeca Gutiérrez, portavoz de AnimaNaturalis.
Visones, hurones, zorros, conejos, focas, nutrias, chinchillas… Cada año más de 20 millones de animales son capturados con trampas y otros 40 millones son criados en granjas para utilizar sus pieles como abrigos, bolsos, estolas... En países como China se matan cada año a 2 millones de gatos y perros cuyas pieles son exportadas a Europa y Norteamérica sólo para convertirlas en prendas de vestir.
Para que los consumidores tomen conciencia de la crueldad que se esconde detrás de las prendas de ropa que adquieren en centros comerciales y tiendas, activistas llevarán a cabo nuevas acciones de protesta.
Para que los consumidores tomen conciencia de la crueldad que se esconde detrás de las prendas de ropa que adquieren en centros comerciales y tiendas, activistas llevarán a cabo nuevas acciones de protesta.
Los animales criados para convertirse en abrigos pasan toda su vida en sucias y diminutas jaulas. Algunos se vuelven locos por el confinamiento y desarrollan actitudes neuróticas como dar constantes vueltas alrededor de su jaula. Algunos animales se automutilan tratando de escapar o se canibalizan entre ellos por las condiciones de hacinamiento.
En el caso de los visones se les mantiene normalmente en jaulas de 40x40x50cm, la capacidad de movimiento para estos animales es prácticamente inexistente, apenas pueden darse la vuelta, lo que les ocasiona estrés, angustia y lesiones provocadas por sí mismos u otros visones. Para hacer un sólo abrigo de cada uno de estos animales se matan unos 70 visones o 20 zorros, 8 lobos, 20 nutrias o 200 chinchillas, 30 gatos… “Los datos son escalofriantes. No hay nada que justifique esta atrocidad. Ni el gusto por la moda, ni el gusto por el lujo… Los animales necesitan su piel, nosotros no. No podemos quedarnos en silencio ante semejante injusticia”, agrego Gutiérrez.
En el caso de los visones se les mantiene normalmente en jaulas de 40x40x50cm, la capacidad de movimiento para estos animales es prácticamente inexistente, apenas pueden darse la vuelta, lo que les ocasiona estrés, angustia y lesiones provocadas por sí mismos u otros visones. Para hacer un sólo abrigo de cada uno de estos animales se matan unos 70 visones o 20 zorros, 8 lobos, 20 nutrias o 200 chinchillas, 30 gatos… “Los datos son escalofriantes. No hay nada que justifique esta atrocidad. Ni el gusto por la moda, ni el gusto por el lujo… Los animales necesitan su piel, nosotros no. No podemos quedarnos en silencio ante semejante injusticia”, agrego Gutiérrez.
Además de todo, en las granjas peleteras los animales son matados generalmente por electrocución anal o genital, lo que les causa el terrible dolor de un paro cardíaco mientras están todavía conscientes. Otros métodos de matanza son romperles el cuello o ahogarlos. En ocasiones los animales son solamente adormecidos con gas antes de despellejarlos. Lo único que importa a los peleteros es que la piel no se dañe, nunca les preocupa el dolor que puedan sentir los animales.
miércoles, 4 de enero de 2012
Casi un centenar de personas dicen "¿cuántas vidas para un abrigo?"
Casi un centenar de activistas de AnimaNaturalis, con sus cuerpos desnudos y rociados con sangre, han protagonizado en la Plaza de España de Madrid, un impactante acto de protesta contra el negocio de la industria peletera. A pesar del frío, cuatro grados de temperatura, los activistas han permanecido desnudos y tumbados en el suelo por espacio de media hora.

La Plaza de España de Madrid ha sido escenario esta mañana de un impactante acto de protesta en el que más de medio centenar de activistas de la organización internacional de defensa de los derechos de los animales AnimaNaturalis han dejado ver sus cuerpos desnudos y rociados con sangre para poner de manifiesto la crueldad que se esconde detrás de la industria peletera. Una de las activistas, cubierta con pieles ensangrentadas, portaba un cartel con el lema: "¿Cuántas pieles para un abrigo?".
A pesar del frío, cuatro grados de temperatura, los activistas han permanecido tumbados en el suelo por espacio de media hora. Mientras tanto voluntarios de AnimaNaturalis repartían entre los ciudadanos folletos con información sobre lo aberrante de un negocio, el de la industria peletera, que cada año asesina a más de 60 millones de animales en todo el mundo para hacer servir sus pieles como prendas de ropa. Numerosos ciudadanos y muchos turistas que a esas horas paseaban por la Plaza de España se han acercado para informarse sobre los motivos de la protesta.
Visones, hurones, zorros, conejos, focas, nutrias, vacas, chinchillas, y en China hasta perros y gatos, forman parte del amplio grupo de animales que son asesinados para convertir sus pieles en prendas de vestir o accesorios de moda.
Este ha sido el séptimo año consecutivo en que AnimaNaturalis organiza este llamativo acto de protesta.
Los animales explotados en las granjas peleteras viven hacinados, soportando unas condiciones de vida miserables, y acaban siendo brutalmente asesinados para que su piel sea convertida en prendas de ropa. “Queremos que los consumidores sean conscientes del atroz sufrimiento que se oculta detrás de este negocio cruel e inhumano. En la actualidad, con tantas alternativas a la hora de vestirse, desde el algodón al lino, pasando por el forro polar o la microfibra, no tiene sentido arrebatar la piel a un animal para confeccionar prendas de ropa que se pueden fabricar de muchos otros modos”, asegura Sergio García Torres, coordinador general de AnimaNaturalis en Madrid.
Desde AnimaNaturalis se considera que si los consumidores supieran de dónde provienen las prendas de vestir que normalmente son expuestas en tiendas y grandes almacenes, la inmensa mayoría rehusaría comprarlas. “Resulta muy duro darse cuenta de que por una mera cuestión de estética se produzca la muerte de tantos millones de animales. Si queremos vivir en un mundo social y moralmente evolucionado debemos poner los medios para evitar que esto suceda. Todos y cada uno de nosotros, desde nuestras decisiones más cotidianas, podemos transformar esta situación. No nos va a costar nada modificar nuestros hábitos a la hora de elegir qué prendas de vestir compramos, y a cambio salvaremos la vida a millones de animales”, comenta García Torres.
En los últimos años se está constatando un mayor incremento en la sensibilidad social frente al sufrimiento animal en general, y en particular frente a este tipo de industrias. Recientemente, la ciudad californiana de West Hollywood decidió prohibir la venta de artículos de piel. Mientras tanto, países como Brasil están a punto de aprobar proyectos que penalizan el uso de pieles en eventos de moda. Además, conviene recordar que en el Reino Unido e Irlanda las granjas peleteras ya son ilegales, y en Holanda, por ejemplo, ya se ha prohibido la importación de productos derivados de foca.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Diez razones para no usar pieles
Cada año 20 millones de animales son capturados con trampas y 40 millones son criados en granjas para un lujo innecesario, según las asociaciones que luchan por los derechos de los animales. Vidas arrebatadas por un lujo egoísta.
Lo peor que le puede pasar a cualquier animal silvestre es que se le produzca sufrimiento de forma intencionada, se le manipule genéticamente, se le trate como si fuese un animal doméstico para posteriormente matarle y, en demasiados casos, causar la extinción de la especie. La industria peletera no sólo ha realizado todo esto, sino que además es responsable de un derroche de recursos, de la generación de residuos y de la introducción en el medio natural de especies no autóctonas. Todo ello para satisfacer una supuesta necesidad de prendas de abrigo, totalmente inexistente, y los imperativos de una moda anticuada y repudiada por la mayoría de la población.
Diez buenas razones para no usar pieles:
1.- Millones de animales son matados anualmente: la industria peletera causa la muerte en el mundo a más de 140 millones de animales silvestres. 40 millones de estos animales son criados y matados en granjas y los 20 millones restantes son cazados utilizando trampas no selectivas que a su vez producen la muerte de otros 80 millones de animales no útiles para la peletería. Cada prenda elaborada con piel de animales silvestres esconde la muerte innecesaria de muchos animales, y las personas que compran o utilizan las mismas deben asumir su responsabilidad por dichas muertes.
2.- Extinción de especies: la captura y muerte de animales salvajes con fines peleteros ha llevado durante los últimos siglos a la extinción a diversas especies, como por ejemplo, al visón del mar y al zorro de las Malvinas, mientras que a otras muchas las ha puesto al borde de la desaparición. Algunas de estas especies son: castor, ocelote, pantera nebulosa, nutria marina, tigre, jaguar, koala, o chinchilla salvaje. En la actualidad todavía se matan animales silvestres en libertad pertenecientes a especies que se encuentran muy amenazadas. En España, la caza de animales por su piel supuso la extinción de la garduña de Ibiza y ha puesto, junto con otras causas, a múltiples especies al borde de la extinción. La nutria ha sido perseguida por su piel hasta la década de los sesenta, en que empezó a escasear tanto que dejó de ser rentable. El oso pardo sigue siendo hoy en día cazado furtivamente, entre otras causas, por su piel.
Otro ejemplo es el lince ibérico. A principios de siglo más de 300 pieles de lince llegaban cada año a las peleterías de Madrid, procedentes de los montes del Guadarrama, El Pardo y la Cuenca del Alberche. En 1937 aún se comercializaban anualmente en el mercado nacional unas 500 pieles de lince. En la actualidad la población de esta especie no alcanza los 800 ejemplares y se encuentra al borde de la extinción. La utilización de pieles de animales silvestres ha sido y sigue siendo una de las principales causas de extinción de especies.
3.- Sufrimiento innecesario: La peletería no es sólo sinónimo de muerte, también lo es de sufrimiento. Los métodos utilizados para matar a los animales son estremecedores. En el caso de animales en libertad, su muerte se produce especialmente mediante la utilización de trampas, tales como cepos. Estos métodos no causan la muerte del animal de forma rápida, sino que alargan el sufrimiento. La muerte termina produciéndose tras largo tiempo de agonía.
En el caso de las granjas, la crueldad se inicia desde el momento en que se obliga a vivir a los animales en reducidas cajas junto a cientos de congéneres, con grandes niveles de estrés psicológico. Las granjas no tienen en cuenta sus necesidades psicológicas y etológicas, causando en los animales movimientos anormales, apatía y automutilación, incumpliendo la Convención Europea para la protección de los animales de granja. Los métodos utilizados para matar estos animales van desde el gaseado con monóxido o dióxido de carbono, la dislocación del cuello, la inyección de pentabarbital sódico y la electrocución, hasta el desangrado. La auténtica belleza no se puede lograr mediante el sufrimiento, y la crueldad nunca puede ser elegante.
4.- Manipulación genética: la manipulación genética es una constante en las granjas. Se realiza una cría selectiva basada en características tales como la calidad y el color de la piel, o en el éxito reproductor. Por ello, los visones de granja son más grandes y tienen mayor índice de reproducción que los ejemplares libres de su propia especie, aumentando así la producción de las granjas. El resultado es un animal que poco o nada tiene ya que ver con sus características naturales, con lo cual, cuando se produce la fuga de animales de granja, éstos pueden producir alteraciones genéticas en las poblaciones silvestres.
5.- Intento de domesticación: la cría en granjas de animales silvestres como los visones o los zorros se realiza como si éstos fuesen animales domésticos. Los animales domésticos lo son debido a un proceso de domesticación que duró miles de años. Por ejemplo, llevamos unos 12.000 años conviviendo con los perros, 7.000 con los cerdos y 4.000 con las gallinas. Dado que las granjas europeas más antiguas de visón datan de 1920, estos animales han estado en cautividad menos de 75 años y no se les puede considerar en ningún caso animales domésticos. Son animales silvestres encerrados en jaulas. Además, la domesticación de cualquier animal supone la desaparición de la forma de vida y comportamiento de una especie. Este proceso hace que pierda su capacidad de sobrevivir por sus propios medios, pasando a depender del hombre. La domesticación de especies silvestres supone su "extinción", y ello debido únicamente al uso de sus pieles.
6.- Introducción de especies exóticas: una de las consecuencias menos conocidas, pero más impactantes para el medio ambiente, de la proliferación de las granjas peleteras, es la introducción que suelen conllevar de especies no autóctonas en el medio natural. En diversas partes del mundo los animales que se escapan de dichas granjas vienen produciendo la ruptura del equilibrio ecológico. Más de 30 millones de visones son criados cada año en las granjas, por ello, el visón americano es una de las especies procedente de las granjas de las que más casos de fugas se conoce. El visón americano fue traido a las granjas europeas en 1926. A España llegaron en 1958, instalándose inicialmente en granjas del centro peninsular y Galicia. Las fugas de visones de dichas granjas vienen repitiéndose desde entonces, existiendo en la actualidad poblaciones en libertad de visón americano, al menos, de Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Navarra, Aragón y Cataluña.
Entre las muchas consecuencias que tiene la introducción de esta especie, cabe destacar la amenaza que supone para el visón europeo, ya que el americano es más grande y compite directamente con el europeo tanto por el alimento como por el espacio. Por ello, el Consejo de Europa ha recomendado la prohibición de las granjas de visón americano en zonas que cuentan con poblaciones de visón europeo. Estas introducciones también conllevan graves peligros ante la posibilidad de que introduzcan enfermedades o parásitos provenientes de las granjas y no existentes en el medio natural. Las consecuencias catastróficas que tiene para el equilibrio ecológico la introducción de especies no autóctonas, justifica por si sola la prohibición de las granjas peleteras.
7.- Derroche de recursos: la muerte anual de 140 millones de animales silvestres para la confección de innecesarios productos de lujo representa un evidente derroche de nuestro recurso faunístico. Pero, además, la existencia de las granjas peleteras supone también un derroche energético y de alimentos. Se necesitan 3,3 toneladas de alimento (harina de pescado, proteínas vegetales, cereales, etc.) para confeccionar un abrigo de visón, y 1 tonelada para un abrigo de zorro. Si estas cantidades se multiplican por los 30 millones de visones que cada año producen las granjas, resulta que anualmente se usan 1.650.000 toneladas de alimento. Se comprende porqué los bancos de arenque de los países del norte se están agotando, ya que la mitad de los arenques que se capturan en estos países se utilizan para las granjas peleteras. Nuestros escasos recursos naturales no deben ser derrochados en ningún caso, pero menos aún para satisfacer la vanidad de ciertas personas.
8.- Producción de residuos: la cría de animales en granjas generan ingentes cantidades de residuos orgánicos de los lechos de estabulación, de los alimentos y de los cadáveres despellejados, que favorecen y desarrollan la proliferación de ratas y microorganismos patógenos, y la eutrofización de las aguas. Además, en los procesos de curtición de las pieles se emplean metales pesados que se vierten en las aguas industriales, envenenando los ecosistemas acuáticos.
9.- Lujo innecesario: El frío es siempre una excusa para utilizar las pieles de los animales. Ya sea en países nórdicos como mediterráneos o latinos, éstas prendas son innecesarias, pues más que abrigar del frío lo que hacen es demostrar una posición social y económica, fruto de una moda basada en la ostentación. No es justificable, por lo tanto, usar pieles en ninguna latitud. Tras una caída generalizada en la venta de pieles, se viene intentando imponer las pieles como una moda consumista más, realizando todo tipo de "conversiones" de las prendas (hoy ya no se usa tanto el abrigo largo de pieles sino las aplicaciones y decorados con ellas), una amplia gama de ofertas y pagos a plazos. El hombre vistió con pieles en la antiguedad, pero ya no somos cavernícolas.
10.- Existencia de prendas alternativas: las razones expuestas justifican sobradamente no comprar ni utilizar productos elaborados con pieles pero existen, además, suficientes materiales alternativos, tanto para luchar contra el frío como para embellecer el cuerpo. En el mercado existen suficientes prendas de abrigo de origen sintético como para desterrar totalmente la utilización de pieles de animales silvestres.
Lo peor que le puede pasar a cualquier animal silvestre es que se le produzca sufrimiento de forma intencionada, se le manipule genéticamente, se le trate como si fuese un animal doméstico para posteriormente matarle y, en demasiados casos, causar la extinción de la especie. La industria peletera no sólo ha realizado todo esto, sino que además es responsable de un derroche de recursos, de la generación de residuos y de la introducción en el medio natural de especies no autóctonas. Todo ello para satisfacer una supuesta necesidad de prendas de abrigo, totalmente inexistente, y los imperativos de una moda anticuada y repudiada por la mayoría de la población.
Diez buenas razones para no usar pieles:
1.- Millones de animales son matados anualmente: la industria peletera causa la muerte en el mundo a más de 140 millones de animales silvestres. 40 millones de estos animales son criados y matados en granjas y los 20 millones restantes son cazados utilizando trampas no selectivas que a su vez producen la muerte de otros 80 millones de animales no útiles para la peletería. Cada prenda elaborada con piel de animales silvestres esconde la muerte innecesaria de muchos animales, y las personas que compran o utilizan las mismas deben asumir su responsabilidad por dichas muertes.
2.- Extinción de especies: la captura y muerte de animales salvajes con fines peleteros ha llevado durante los últimos siglos a la extinción a diversas especies, como por ejemplo, al visón del mar y al zorro de las Malvinas, mientras que a otras muchas las ha puesto al borde de la desaparición. Algunas de estas especies son: castor, ocelote, pantera nebulosa, nutria marina, tigre, jaguar, koala, o chinchilla salvaje. En la actualidad todavía se matan animales silvestres en libertad pertenecientes a especies que se encuentran muy amenazadas. En España, la caza de animales por su piel supuso la extinción de la garduña de Ibiza y ha puesto, junto con otras causas, a múltiples especies al borde de la extinción. La nutria ha sido perseguida por su piel hasta la década de los sesenta, en que empezó a escasear tanto que dejó de ser rentable. El oso pardo sigue siendo hoy en día cazado furtivamente, entre otras causas, por su piel.
Otro ejemplo es el lince ibérico. A principios de siglo más de 300 pieles de lince llegaban cada año a las peleterías de Madrid, procedentes de los montes del Guadarrama, El Pardo y la Cuenca del Alberche. En 1937 aún se comercializaban anualmente en el mercado nacional unas 500 pieles de lince. En la actualidad la población de esta especie no alcanza los 800 ejemplares y se encuentra al borde de la extinción. La utilización de pieles de animales silvestres ha sido y sigue siendo una de las principales causas de extinción de especies.
3.- Sufrimiento innecesario: La peletería no es sólo sinónimo de muerte, también lo es de sufrimiento. Los métodos utilizados para matar a los animales son estremecedores. En el caso de animales en libertad, su muerte se produce especialmente mediante la utilización de trampas, tales como cepos. Estos métodos no causan la muerte del animal de forma rápida, sino que alargan el sufrimiento. La muerte termina produciéndose tras largo tiempo de agonía.
En el caso de las granjas, la crueldad se inicia desde el momento en que se obliga a vivir a los animales en reducidas cajas junto a cientos de congéneres, con grandes niveles de estrés psicológico. Las granjas no tienen en cuenta sus necesidades psicológicas y etológicas, causando en los animales movimientos anormales, apatía y automutilación, incumpliendo la Convención Europea para la protección de los animales de granja. Los métodos utilizados para matar estos animales van desde el gaseado con monóxido o dióxido de carbono, la dislocación del cuello, la inyección de pentabarbital sódico y la electrocución, hasta el desangrado. La auténtica belleza no se puede lograr mediante el sufrimiento, y la crueldad nunca puede ser elegante.
4.- Manipulación genética: la manipulación genética es una constante en las granjas. Se realiza una cría selectiva basada en características tales como la calidad y el color de la piel, o en el éxito reproductor. Por ello, los visones de granja son más grandes y tienen mayor índice de reproducción que los ejemplares libres de su propia especie, aumentando así la producción de las granjas. El resultado es un animal que poco o nada tiene ya que ver con sus características naturales, con lo cual, cuando se produce la fuga de animales de granja, éstos pueden producir alteraciones genéticas en las poblaciones silvestres.
5.- Intento de domesticación: la cría en granjas de animales silvestres como los visones o los zorros se realiza como si éstos fuesen animales domésticos. Los animales domésticos lo son debido a un proceso de domesticación que duró miles de años. Por ejemplo, llevamos unos 12.000 años conviviendo con los perros, 7.000 con los cerdos y 4.000 con las gallinas. Dado que las granjas europeas más antiguas de visón datan de 1920, estos animales han estado en cautividad menos de 75 años y no se les puede considerar en ningún caso animales domésticos. Son animales silvestres encerrados en jaulas. Además, la domesticación de cualquier animal supone la desaparición de la forma de vida y comportamiento de una especie. Este proceso hace que pierda su capacidad de sobrevivir por sus propios medios, pasando a depender del hombre. La domesticación de especies silvestres supone su "extinción", y ello debido únicamente al uso de sus pieles.
6.- Introducción de especies exóticas: una de las consecuencias menos conocidas, pero más impactantes para el medio ambiente, de la proliferación de las granjas peleteras, es la introducción que suelen conllevar de especies no autóctonas en el medio natural. En diversas partes del mundo los animales que se escapan de dichas granjas vienen produciendo la ruptura del equilibrio ecológico. Más de 30 millones de visones son criados cada año en las granjas, por ello, el visón americano es una de las especies procedente de las granjas de las que más casos de fugas se conoce. El visón americano fue traido a las granjas europeas en 1926. A España llegaron en 1958, instalándose inicialmente en granjas del centro peninsular y Galicia. Las fugas de visones de dichas granjas vienen repitiéndose desde entonces, existiendo en la actualidad poblaciones en libertad de visón americano, al menos, de Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Navarra, Aragón y Cataluña.
Entre las muchas consecuencias que tiene la introducción de esta especie, cabe destacar la amenaza que supone para el visón europeo, ya que el americano es más grande y compite directamente con el europeo tanto por el alimento como por el espacio. Por ello, el Consejo de Europa ha recomendado la prohibición de las granjas de visón americano en zonas que cuentan con poblaciones de visón europeo. Estas introducciones también conllevan graves peligros ante la posibilidad de que introduzcan enfermedades o parásitos provenientes de las granjas y no existentes en el medio natural. Las consecuencias catastróficas que tiene para el equilibrio ecológico la introducción de especies no autóctonas, justifica por si sola la prohibición de las granjas peleteras.
7.- Derroche de recursos: la muerte anual de 140 millones de animales silvestres para la confección de innecesarios productos de lujo representa un evidente derroche de nuestro recurso faunístico. Pero, además, la existencia de las granjas peleteras supone también un derroche energético y de alimentos. Se necesitan 3,3 toneladas de alimento (harina de pescado, proteínas vegetales, cereales, etc.) para confeccionar un abrigo de visón, y 1 tonelada para un abrigo de zorro. Si estas cantidades se multiplican por los 30 millones de visones que cada año producen las granjas, resulta que anualmente se usan 1.650.000 toneladas de alimento. Se comprende porqué los bancos de arenque de los países del norte se están agotando, ya que la mitad de los arenques que se capturan en estos países se utilizan para las granjas peleteras. Nuestros escasos recursos naturales no deben ser derrochados en ningún caso, pero menos aún para satisfacer la vanidad de ciertas personas.
8.- Producción de residuos: la cría de animales en granjas generan ingentes cantidades de residuos orgánicos de los lechos de estabulación, de los alimentos y de los cadáveres despellejados, que favorecen y desarrollan la proliferación de ratas y microorganismos patógenos, y la eutrofización de las aguas. Además, en los procesos de curtición de las pieles se emplean metales pesados que se vierten en las aguas industriales, envenenando los ecosistemas acuáticos.
9.- Lujo innecesario: El frío es siempre una excusa para utilizar las pieles de los animales. Ya sea en países nórdicos como mediterráneos o latinos, éstas prendas son innecesarias, pues más que abrigar del frío lo que hacen es demostrar una posición social y económica, fruto de una moda basada en la ostentación. No es justificable, por lo tanto, usar pieles en ninguna latitud. Tras una caída generalizada en la venta de pieles, se viene intentando imponer las pieles como una moda consumista más, realizando todo tipo de "conversiones" de las prendas (hoy ya no se usa tanto el abrigo largo de pieles sino las aplicaciones y decorados con ellas), una amplia gama de ofertas y pagos a plazos. El hombre vistió con pieles en la antiguedad, pero ya no somos cavernícolas.
10.- Existencia de prendas alternativas: las razones expuestas justifican sobradamente no comprar ni utilizar productos elaborados con pieles pero existen, además, suficientes materiales alternativos, tanto para luchar contra el frío como para embellecer el cuerpo. En el mercado existen suficientes prendas de abrigo de origen sintético como para desterrar totalmente la utilización de pieles de animales silvestres.
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